Se perdió la llave de otro paraíso, se pudieron escapar los prisioneros de la razón. Se convirtieron en demonio los ángeles que nadie quiso, se regalaron los besos que nadie vendió.
Naaatii .-
Se hizo emoción la inocencia, cuánto pegó esa sensación, quedamos en presencia de la ausencia del dolor, Sé que no sé pero siempre, siempre opino igual, escribo sin escuchar, si lo que hago yo vivo está bien o mal.